x3
x2
Buscar:
Payo Obispo, retrato de la memoria
Escrito por: FRANCISCO VERDAYES ORTIZ
Director General de PIONEROS (fverdayes@hotmail.com)

Categoría: Chetumal | portada
Visto: 564 veces
 
Maqueta Payo Obispo
Difícil de creerlo pero teníamos en nuestras manos al puerto de Payo Obispo, el antiguo nombre de Chetumal. Parecía un sueño poder andar en sus calles y conocer cada una de las casas y la historia de aquel tiempo. El período que nos marcaba (1898-1938) nos hizo sentirnos transportados a través del tiempo.

(Publicado originalmente en Novedades de Quintana Roo en septiembre de 1994 y republicado por PIONEROS en abril de 2004. Edición No. 14 ) 

 Payo Obispo fue fundada el 5 de mayo de 1898 por el subteniente de la Armada Othón P. Blanco Núñez de Cáceres, enviado por el presidente Porfirio Díaz a fin  detener a los ingleses (acantonados en Belice)  quienes se habían convertido en proveedores de armas para los mayas rebeldes durante la llamada Guerra de Castas.  La ciudad de Payo Obispo perdió su nombre durante la administración del presidente Lázaro Cárdenas (1936) cuando fue rebautizada como Chetumal, aludiendo al  nombre autóctono de “Chactemal” o “Chetumal, antiguo cacicazgo maya.  

 Difícil de creerlo pero teníamos en nuestras manos al puerto de Payo Obispo, el antiguo nombre de Chetumal. Parecía un sueño poder andar en sus calles y conocer cada una de las casas y la historia de aquel tiempo. El período que nos marcaba (1898-1938) nos hizo sentirnos transportados a través del tiempo. Parecía imposible pero ahí estábamos.            Efectivamente, es el pueblo en el que nacieron nuestros abuelos, con sus 2 mil habitantes y sus 210 casas, cada una de ellas conserva el color de su pintura original a pesar de que han transcurrido por lo menos 64 años.            La ilusión que vivimos es obra de don Luis Reinhardt McLiberty, sin lugar a dudas el maquetista más famoso de la ciudad por haber realizado a escala el antiguo puerto de Payo Obispo en una superficie de tan sólo 18 metros cuadrados.            Don Luis camina por entre las calles de su ciudad de la que se siente atrapado y enamorado. Es un hombre que goza siendo el propio guía de turistas de su museo cuya inauguración estuvo a cargo del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari el 24 de mayo de 1991.            A sus 87 años de edad, don Luis posee una memoria privilegiada y mejor la tuvo cuando inició la construcción de sus primeras maquetas que fueron de cartón. La idea –nos comenta—nunca fue el negocio sino simplemente dejar un recuerdo; un testimonio que fuera más allá del simple papel.            Lo increíble del trabajo es que fue elaborándolo sin ningún plano; sin ningún punto de referencia, todas las casas –asegura—fueron “retratadas” por la memoria. “En mi infancia fui vendedor de pan y dos veces al día entregaba pedidos. Conocí todas las casas, las familias, sus integrantes y hasta recuerdo el nombre de sus perros.” DESCENDIENTE DE FUNDADORES Orgullosamente payobispense, don Luis nos platica que sus abuelos William Reinhardt (de origen alemán) y Jean McLiberty (de origen escocés) fueron invitados por el almirante mexicano Othón Pompeyo Blanco para crear la población de Payo Obispo en donde se asentaría la base naval.            Pompeyo fue comisionado a esta zona por el gobierno federal en 1895 a fin de controlar el tráfico de maderas preciosas y evitar la ayuda británica que recibían los mayas rebeldes de la Guerra de Castas. Así William Reinhardt, arquitecto y Jean McLiberty, constructor llegaron a Payo Obispo proveniente de Corozal, Belice.            Don Luis abandonó las miniaturas de cartón y tras ser invitado por el gobierno se lanzó a crear la maqueta mayor cuyas casitas se elaboraron todas en madera, con los detalles que las originales tuvieron y que fueron arrasadas en su mayoría por el ciclón Janet el 27 de septiembre de 1955.            De esa manera, con una inversión de más de 300 mil pesos (de los anteriores), un equipo de carpinteros y de arquitectos bajo la coordinación de Luis Reinhardt, se logró la obra que hoy puede contemplarse enfrente del Congreso del Estado y que lleva por título “Payo Obispo”, Retrospectiva 1898-1938.            ¿QUE HAY EN LA MAQUETA? En el trabajo se pueden observar las 32 manzanas que conformaban el antiguo puerto de Payo Obispo. En cada esquina de las calles se pueden leer las nomenclaturas con sus nombres originales: 5 de mayo, 16 de septiembre, Miguel Hidalgo, Reforma, 5 de junio, 2 de abril, Juárez, Independencia, 22 de enero, 22 de marzo, Othón P. Blanco, Evano y finalmente Ignacio Zaragoza.            Hay edificios históricos como el Palacio de Gobierno construido de tres niveles y a un costado la Casa de los Gobernadores, denominación británica a lo que nosotros conocemos como Casa de Gobierno.            Se puede observar la torre de telégrafos que fue instalada en 1904, así como el cuartel de los soldados de caballería, el antiguo Parque Hidalgo y el edificio de la Aduana fronteriza. Además, claro está, la casa de los padres de don Luis Rehinhardt.            Básicamente los tres poderes que poseía la ciudad, el naval, el civil y el militar se encuentran plasmados en la que maqueta que también representa al histórico Pontón Chetumal. Aparecen en la escena los muelles fiscal y militar y una escuela primaria que fue la primera de educación gratuita tras aprobarla el Estado mexicano en 1927. Antes del 27 –según nuestro personaje—las clases eran particulares y en inglés.            La torre del reloj payobispense es el punto de referencia para donde sea que quiera dirigirse. Es una maqueta bella como lo fue la ciudad, única en nuestro país por su espíritu de construcción británica; sui generis porque la mayoría de las construcciones fueron elaboradas con maderas importadas ya que en Quintana Roo –por aquellos años—todavía no había aserraderos.            Don Luis platica que incluso la escuela que mencionábamos atrás fue totalmente traída en piezas y ensamblada en Chetumal como muchas otras casas.            Luis Reinhardt McLiberty, un artista payobispense que ha inmortalizado para siempre a su ciudad en el corazón de una nueva pues él se ha encargado de que Chetumal jamás olvide a Payo Obispo.

 
"Pioneros, pasado y presente de Quintana Roo" ® No. 649939
Derechos de autor 04-2004-0518125800200-101 a favor de Francisco Verdayes Ortiz Cancún, Quintana Roo