“Janet”, el huracán que marcó a Chetumal

POR FRANCISCO VERDAYES ORTIZ

fverdayes@hotmail.com

En septiembre de 1955, el gobierno de Margarito Ramírez Miranda, mandamás del Territorio Federal de Quintana Roo, advertía que la zona baja de Chetumal era muy peligrosa y que la gente debía salir de ahí ante la presencia del huracán “Janet”.

Se mandaron avisos a los habitantes de Majagual e Xcalak, para remarcar la peligrosidad del ciclón que, tan sólo en el Caribe, ya había provocado 200 muertos. Pero hubo quienes tomaron la llegada del meteoro como un evento social, muy bienvenido en una población carente de emociones fuertes.

Los niños –en su inocencia– pensaron que el “Janet” era como un circo; una película de acción, y entre más se aproximaba más expectación causaba. Los adultos por su parte (no todos) respondían con sobraba confianza y no dudaban en apostar que no pasaría nada.

Por desgracia el benevolente huracán del 8 de noviembre de 1942 (antecedente inmediato del “Janet”) les daba confianza para afirmar que NO había nada que temer:

¿Por qué habría de ser diferente?

Y al igual que como ocurre en nuestros días muchas personas dejaron la protección de su familia y de sus casas hasta el final. Caro pagarían su error. Además, apenas unos días antes, el 19 de septiembre, otro huracán había visitado al sur de Quintana Roo –el “Hilda”– que había pasado básicamente por el área de Felipe Carrillo Puerto provocando estragos muy ligeros en Chetumal. Entonces se pensó ingenuamente que con eso ya se había cubierto la “cuota anual” de huracanes. Hoy sabemos que esto no funciona así. Aún faltaba lo peor.

En 1955 Chetumal era una “isla” en pleno continente. Incomunicada en carreteras, advertida de los peligros meteorológicos tan solo por esporádicos y escuetos radiogramas militares. Y aunque ya existía una pequeña estación de radio, la XEQZ de Roque Salvatierra (fundada en 1948), el gobierno de Margarito Ramírez se apoyó en carros altoparlantes.

El gobierno territorial insistía en asegurar la parte baja de la ciudad era muy insegura, pues se avizoraba un fenómeno muy parecido a un tsunami, es decir, la formación de una gran ola, pero de nuevo hubo incredulidad y muchos se negaron a abandonar sus hogares.

Cualquier cosa resultaba insuficiente para una población sobrada de sí mismo. Cuando “Janet” llegó por la noche del 27 –entradas las primeras horas del 28 de septiembre– algunos alcanzaron a enmendar su error, otros ya no tuvieron esa oportunidad. El resultado oficial: 87 muertos, 49 de los cuales fueron niños, más decenas de desaparecidos. Sin lugar a dudas la peor tragedia que haya vivido Quintana Roo.

¿Qué fue lo que pasó? “Janet” ya era de por si huracán violento desde nació cerca de la isla de San Vicente y fue dejando una estela de muertes, 200 en su haber, incluyendo la caída de un avión cazahuracanes con 11 personas a bordo, entre ellos dos periodistas canadienses. A pesar de este grácil nombre femenino el “Janet” notuvo ningún detalle de delicadez. Tal vez pocos pudieron advertirlo, tal vez pocos pudieron medir sus consecuencias, pero las aguas de la bahía de Chetumal se fueron alejando gradualmente de la costa –un fenómeno conocido como bajamar–, y en algún momento volvieron a toda velocidad durante el pleamar, es decir justo cuando elmar alcanzó su mayor altura, formando una enorme ola que seguramente no tuvo los 10 metros de altura que marca el mito, pero sí empujada por vientos de 265 kilómetros por hora. Fue un golpe seco y sorpresivo lo que ocasionó tantas muertes.

Chetumal, tan desconocido y tan aislado se convirtió en noticia nacional e internacional. Eso ocurrió hace 57 años un día martes 27 de septiembre de 1955, y esperamos que jamás vuelva a suceder, de ahí la importancia de refrescar la memoria para no cometer los mismos errores del ayer.