Quintana Roo en la Revolución Mexicana

El general Manuel Sánchez Rivera en conferencia con los jefes mayas. A su izquierda el general Máximo Cauich (1912). Foto Quintana Roo, Album Monográfico

 

* El Territorio fue punto clave para revolucionarios y contrarrevolucionarios

Por Francisco Verdayes Ortiz

E-mail: fverdayes@hotmail.com

Con la renuncia a la Presidencia de México del general Porfirio Díaz (mayo de 1911) se pensó que el país entraría en estabilidad económica y social pero no fue así. La nación completa se convulsionó en golpes de Estado y rebeliones; oscuro panorama del que no pudo escapar el Territorio Federal de Quintana Roo.

Una vez encumbrado en el poder el nuevo jefe de la nación, Francisco I. Madero, mandó al general Manuel Sánchez Rivera a tomar control de Quintana Roo (8 de agosto de 1911) que en esos momentos se encontraba bajo el mando del general porfirista Ignacio A. Bravo. Por supuesto no fue un simple acto de entrega administrativa, conocida de sobra la dureza del general Bravo, jaliscience de 77 años, quien durante ocho años mantuvo sojuzgado al indio maya.

En ese tiempo la capital de Quintana Roo era Noh Cah Santa Cruz Balam Nah (hoy Felipe Carrillo Puerto), a la que el presidente Porfirio Díaz, por decreto, cambió por el de Santa Cruz de Bravo, en honor al anciano militar, mismo al que el gobernador de Yucatán, Francisco Cantón Rosado, nombró “hijo de Yucatán”.

anciano militar le había agregado su apellido: Santa Cruz de Bravo.

El general Sánchez Rivera (de 64 años) tuvo que ser muy cauteloso en el relevo de mando, pues aunque ambos eran conocidos, no se sabía cuál iba a ser su reacción; además Sánchez Rivera llevaba sólo 50 hombres mal armados de viejos Remington para enfrentar – en cualquier momento – a los batallones 26 y 31 del general Bravo. Por fortuna, luego de dos días de conferencia, Bravo salió para siempre de Quintana Roo sin que se disparara un solo cartucho.

El 24 de abril de 1912 fue designado Jefe Político de Quintana Roo (aún no se utilizaba el término gobernador) el general brigadier Rafael Eguía Liz, cargo que sólo ocupó por seis meses pues fue relevado (el 9 de septiembre de 1912) por el yucateco Alfredo Cámara Vales cuya hermana (María Cámara) estaba casada con José María Pino Suárez, entonces vicepresidente de México.

LA CONTRARREVOLUCIÓN

Pese a la aparente calma algo andaba mal en el ambiente: el presidente Madero realizó acciones que no gustaron a los “vecinos del norte”, como una ley ferrocarrilera que contemplaba el despido de trabajadores extranjeros que no hablaran español, y un impuesto a la explotación petrolera que estaba en manos, básicamente, de compañías norteamericanas.

En ese tenor ocurre lo que la historia conoce como la Decena trágica (febrero de 1913) acción en la que se derroca y asesina al presidente Francisco I. Madero, al vicepresidente José María Pino Suárez, y a Gustavo Madero, hermano del Ejecutivo. La traición recae en el general Victoriano Huerta, un viejo conocido de Quintana Roo que estuvo por estas tierras combatiendo y reprimiendo a los indios mayas en los primeros años de su creación como Territorio.

Otro “quintanarroense”, el nefasto general Ignacio A. Bravo, se sumaría al gobierno traidor de Huerta y a pesar de tener 79 años todavía tuvo fuerzas para combatir al mismísimo Pancho Villa en Torreón, Coahuila.

Tras la salida de Alfredo Cámara Vales, la jefatura política del Territorio recayó en varios interinatos que comenzaron con Isidro Escobar Garrido (sólo para finalizar febrero de 1913), luego vino Ángel Carrera Carbó y por último Víctor M. Morón.

Finalmente la presidencia de Victoriano Huerta no duró más allá de 16 meses, cuando el 24 de junio de 1914 fue derrotado por el Ejército Constitucionalista que comandaba el autodenominado Primer Jefe, Venustiano Carranza.

BELICE Y GUATEMALA

Una medida que llamó la atención es que Venustiano Carranza, teniendo todavía como rival a Victoriano Huerta en la Presidencia, decreta el 10 de junio de 1913 la desaparición del Territorio de Quintana Roo para anexarlo al estado de Yucatán. ¿Tenía la autorización? ¿Le hicieron caso los quintanarroenses? Pero sobre todo la pregunta es

¿Por qué o para qué?.

La primera respuesta que se nos ha dicho es que esto fue producto de las presiones de los grupos de poder yucatecos para explotar la riqueza forestal del territorio, pero existió una explicación mucho más militar que económica: Belice y Guatemala fueron utilizados por los enemigos del Presidente Francisco I. Madero para planear su eventual derrocamiento.

Quintana Roo era (desde la época de Guerra de Castas 1847-1901) un punto estratégico para el abastecimiento de armas procedentes de los Estados Unidos, vía Guatemala o Belice. Carranza sabía que Victoriano Huerta, Bravo y varios de los generales golpistas tenían la misma visión y por ello decide la anexión de Quintana Roo a Yucatán, que lo tenía más a modo.

Además, entre Belice y Guatemala se desplazaba Alfredo Cámara Vales, quien tras el asesinato de su cuñado Pino Suárez (22 de febrero de 1913) no se quedó cruzado de brazos y junto con el general campechano Manuel Castilla Brito, antireeleccionista desde 1911, organiza un movimiento revolucionario para derrocar a Huerta

Cámara Vales llegó a tener un ejército de casi 4 mil hombres en campamentos de Belice y Guatemala y contó con el apoyo de varios empleados de la empresa norteamericana United Fruit Company pues se trajo (él personalmente) un cargamento de armas que condujo desde Nueva Orleáns hasta Belice. Su participación no se hizo necesaria con la caída de Victoriano Huerta, y con el triunfo del Ejército Constitucionalista, Carranza reintegró a Quintana Roo su calidad de territorio el 25 de junio de 1915.

 LA REBELIÓN ARGUMEDISTA

A principios de 1915 ocurrió en Yucatán la rebelión de Abel Ortiz Argumedo. Para sofocar la revuelta Venustiano Carranza envió al general Salvador Alvarado y en un mes logró apaciguar las aguas pues para marzo de ese mismo año entró victorioso a Mérida, provocando que gran parte de los rebeldes argumedistas se disgregan en busca de refugio.

Una parte de ese ejército derrotado (dice don Gonzalo de Jesús Rosado Iturralde en su libro Breve Historia de Cozumel) llegó a Cozumel para abastecerse de víveres y dinero. Unos 50 hombres bien armados, al mando de Tomás Rodríguez hizo los preparativos para tomar por asalto a la población.

Una vez advertidos los habitantes, mujeres, niños y ancianos se retiraron a los montes en busca de protección, mientras que en la plaza únicamente se quedó la guarnición federal compuesta por el capitán Eliézer Murrillo, un sargento y cinco soldados, al que se sumaron los civiles Macario Aguilar y Luciano García. Aunque la lucha fue desigual, Cozumel fue heroicamente defendida, pero la muerte de dos soldados y la superioridad numérica de los invasores obligó a los cozumeleños a replegarse. Durante tres días los argumedistas tomaron la plaza, pero al tener conocimiento de que un barco de guerra se acercaba con un batallón de soldados federales, abandonaron Cozumel para regresar a Puerto Morelos e internarse en la selva.

 LA CAPITAL CAMBIA DE SEDE

Hasta 1915 la capital quintanarroense era Chan Santa Cruz (hoy Felipe Carrillo Puerto) pero Carranza quiso congraciarse con los mayas y a través del general Salvador Alvarado, gobernador y comandante militar de Yucatán y el Territorio de Quintana Roo, le devolvió la ciudad a los nativos, para luego trasladar los poderes a la ciudad de Payo Obispo (hoy Chetumal).

Arturo Garcilazo Juárez era el Jefe Político de Quintana Roo y por lo consiguiente de Chan Santa Cruz, pero el general Salvador Alvarado desconfiaba de su lealtad al carrancismo y mandó detenerlo ese mismo año por medio del coronel Isaías Zamarripa. Coinciden los historiadores en que Garcilazo era inocente, pero fue acusado de traición y fusilado en Mérida el 10 de julio de ese año. Asumiría la jefatura política Carlos Plank, y luego (en 1916) vendría Carlos Alberto Vidal.

Para 1917, Venustiano Carranza designó gobernador del Territorio al general Octaviano Solís Aguirre con estas palabras: “Ya estuvo usted como relegado en Quintana Roo, ahora irá usted como gobernador”. Modificada la constitución en 1917, Octaviano Solís estrenó el término de “gobernador”, y su administración duró hasta 1921, con la muerte de Carranza.

LA REBELIÓN DELAHUERTISTA

En 1923 el entonces presidente de México, Alvaro Obregón, designó al mayor Camilo E. Félix como encargado del despacho del gobernador y comandante militar en el Territorio, pero estalló la lucha armada encabezada por Adolfo de la Huerta que buscaba derrocar a Obregón. En Quintana Roo la rebelión (12 de diciembre de 1923) estuvo a cargo del mayor Anastasio Rojas, quien destituyó a Camilo Félix y tomó posesión del gobierno y de la comandancia militar.

Al día siguiente, el depuesto comandante y sus colaboradores fueron embarcados en el cañonero El Explorador y exiliados a Belice. Pero no todos corrieron con la misma suerte, tras la asonada varios “payobispenses” (chetumaleños) demostraron su inconformidad y su lealtad al presidente Obregón, entre ellos el comerciante Juan Erales, el subteniente Rosalino López, el cabo Justo Martínez y el soldado Urbano Ubaldo, quienes fueron fusilados en el antiguo panteón municipal.

En enero de 1924, miembros del ejército arribaron a la zona y sofocaron la rebelión delahuertista. Anastasio Rojas y otros de sus colaboradores huyeron a Belice, luego se sabe que Rojas regresó a Chetumal en 1938 pero su posición social fue cayendo hasta el límite de trabajar como leñador en una panadería. Murió en la pobreza entre 1947 y 1948.

 LOS CRISTEROS

De la Revolución Cristera o la Cristiada (de 1926 a 1929) se conoce poco. Sólo se sabe que algunas figuras de santos como San Miguel Arcángel, patrono de Cozumel, tuvieron que ser ocultas para evitar que cayeran en manos del gobierno federal. En Isla Mujeres por ejemplo, cita el cronista Fidel Villanueva, la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción, tuvo que ser reubicada de un galerón que le servía como santuario, pues a la llegada de tropas federales se ordenó el violento desalojo para instalar ahí un cuartel.

El alcance “cristero” a Quintana Roo llegó fuera de tiempo (en 1935) durante el gobierno socialista del general Lázaro Cárdenas, quien a través de su gobernador Rafael E. Melgar, transformó construcciones católicas en escuelas públicas.

Además, el 8 de septiembre de 1936 suprimió los nombres de todas las poblaciones que aludían a entes religiosos. Curiosamente el cambio de Felipe Carrillo Puerto por Chan Santa Cruz no se hizo durante esta reforma, sino antes – el 1 de agosto de 1934 – por acuerdo del congreso yucateco, cuando Quintana Roo estuvo dividido entre Yucatán y Campeche.

Durante el gobierno de Rafael E. Melgar, al calor del presidente Lázaro Cárdenas, florecieron las cooperativas y los sindicatos que años más tarde combatiría el gobernador Margarito Ramírez Miranda, viejo revolucionario obregonista que tuvo el control de Quintana Roo por espacio de 15 años, pero esa ya es otra historia.

 

NOMBRE ANTERIOR A

SEPTIEMBRE DE 1936

NOMBRE ACTUAL

Payo Obispo Chetumal
San Miguel de Cozumel Cozumel
Santa Elena Subteniente López
Santa Lucía Juan Sarabia
Mengel Alvaro Obregón
Hacienda Santa María Leona Vicario
Santa María Sur Filomeno Mata
Santa Cruz Chico Pedro Antonio Santos
Bahía de la Ascensión Bahía Emiliano Zapata
Bahía del Espíritu Santo Bahía Venustiano Carranza

3 Comments

  • Correccion: El nombre de “Santa Cruz de Bravo” no fue dado por el mismo general Bravo sino por decreto del General Porfirio Diaz junto con el nombramiento como “Hijo de Yucatan” por el Gobernador Canton.
    De acuerdo con documentos del mismo general Bravo, la desicion de hacer de Chan Santa Cruz capital del nuevo territorio versus Campamento de la Vega, estaba basado puramente en la disposicion de agua potable, cosa que en Campamento de la Vega no la hay.
    Chan Santa Cruz despues de haber sido “devuelto” a los mayas, fue saqueado, quemado y abandonado por varios anos, por los mismos mayas. El reloj y la planta de luz fueron despues trasladados a Payo Obispo.

  • Muy bueno gracias por el aporte